29.6.06

Laberintos aéreos

Anoche soñé que atravesaba unos cerros enormes, llenos de verde y hermosos árboles, para llegar a un lugar encantado, con castillos de gran tamaño, en el que duendes y elfos me guiaban por un río de numerosas cascadas pequeñas. Hace tiempo que no soñaba una fantasía tan infantil, sintiéndome tan bien, tan liviana y relajada. Parece que de a poco el equilibrio se instala en mi cerebro, traspasando mis neuronas y logrando una ansiada estabilidad personal. Pasarse mucho rollo no hace bien y aunque eso es típico de minas, y más en período premenstrual, hay que saber hacerle aguante a la vida y soportar los ciclos. Los momentos, los instantes, los fluires de cada luna que cada mujer lleva en su interior.
Creo que de ciertos ires y venires, de ciertos encuentros que se han dado, han nacido pequeñas luces que dan cierto respiro. Antes, me sentía en la mitad de la montaña y necesitaba bajar sin mirar hacia el suelo, porque una sensación de vértigo me agobiaba y me hacía sentir demasiado pequeña, demasiado fútil, casi sin esencia.
He vuelto a recuperar ciertos aires que veía perdidos de mí y mis pequeños motivos. No sé si serán personas o circunstancias, pero hay ciertos días que necesitas parar, respirar hondo y luego sentir el aliento que fluye por tu sangre para luego recuperar el camino con un paso lento y luego, ver que la velocidad puede aumentar, para darte alas y volar...si es que quieres.
Les digo a todos los que están con bajas revoluciones que no se dejen presionar. A veces los humanos exageramos y eso no distingue sexo. A Gonzalo, le digo a la distancia que las mujeres no hacen mal, y que si bien el cigarro provoca adicción y el alcoholismo borrachera en exceso, da lo mismo si se disfruta en el momento adecuado...creo que ni los hombres ni las mujeres hacen daño, quizás el problema está en tí, por lo tanto, cierta respuesta a tu interrogante debes buscarla en tu interior...al final, la respuesta está dentro de uno mismo...todas! Incluso aquellas que están en el límite de lo desconocido.
Ya he entendido ciertas cosas. Todo depende de uno. Claro que hay ciertas horas en las que los ciclos hormonales te ganan...y a mucha honra de ser fémina.

28.6.06

Deseos despiertos en flores invisibles

Ni siquiera era necesario tener un contacto visual. Simplemente la imaginación y nuestro cuerpo estalla como dos llamas al roce del combustible. Nos hemos transformado en pasión pura que es imposible negar. Nada lo impide. Sólo estábamos tú, yo y el deseo infinito de sentirnos el uno con el otro formando a un tercero que no tiene más manera de ser que nosotros dos, ahí, en el aire, en la independencia de la vida, de juntarnos cuando nos plazca, cuando se pueda, cuando el tiempo nos deje un hueco. Tú te derrites en mí y yo en tí. Tú te esfumas en mí y yo en tí. Ni siquiera nos hemos tocado y sólo basta el contacto para formar piel sobre piel. Todo lo nuestro funciona de esta manera. Un acoplamiento único de alta temperatura. Como el cobre ante el fuego, oxidación continua e infinita de nuestras moléculas. ¡Qué ganas de tenerte!, ¡qué ganas de beberte como se bebe cuando se tiene sed y no hay oasis alguno alrededor!
Ya vendrá la gran fiesta...habrá lluvia de flores. Estaremos como siempre, como dos manos juntas que ni siquiera las separa el vendaval de los vapores invisibles. La humedad la entiendes, la captas, la transmites. Es agua mía sobre tu agua, sobre los miles de pequeños seres invisibles que habitan en tí.

23.6.06

Quien lo pensara...

El hombre y la mujer han nacido para amarse, pero no para vivir juntos. Los amantes célebres de la historia vivieron siempre separados.

Noel Clarasó (1905-1985) Escritor español.

Si alguien sabe parte de mi biografía podrá entenderlo. Sr. Corales, esto parece ser obvio. Un destino para los dos marcado con letra escarlata. Con sudor...mucho sudor.

Cuando ciertas cosas son eternas

Hay ciertos caminos para los cuales el tiempo no se detiene. La pausa puede ser eterna, pero en algún momento se rompe y los caminos se vuelven a juntar. Hay ciertas huellas que están juntas a la orilla del camino, a veces se separan, pero luego se reúnen porque el destino es un círculo, que se rompa o no, puede volver a seguir unido independientemente de las mareas que lo crucen o intenten separarlo.
Cuando te has separado de una amiga la vida continúa y es hasta cierto punto normal, como todos los días y cuando te reconcilias con ella es como que supieras toda la vida que iba a volver y que, si bien a lo mejor algunas cosas cambian, la esencia sigue siendo la misma. Si hablara de recuerdos con la Rocío podría hasta escribir un libro. Hay tantas cosas que sabemos que quizás si hablara, tendría que ser bajo pena de muerte. O quizás ni eso bastara. Para mí la lealtad está sobre todas las cosas con cualquier persona que valga la pena en mi vida.
Pienso que cuando una amistad se rompe, y si esa amistad es verdadera, aunque hayan miles de recovecos siempre se pueden volver a juntar ambas partes. En cambio, si es una amistad de portada, da lo mismo lo que suceda porque te das cuenta que no vale la pena. La vida es una sola. Y la vida me ha enseñado que puedes conocer mucha gente, rodearte de muchas personas, pero al momento de la oscuridad los que se quedan a tu lado son los que realmente valen.
La amistad es como un río, que surca muchos caminos distintos. La amistad es algo que todos necesitamos, pero tampoco es algo fundamental para la vida.
En todo caso, las reconciliaciones son buenas. Tanto de pareja como de amistad. Las reconciliaciones siempre han sido una punta roma que permite avanzar. El caminar por el mismo destino depende de las personas que se crucen.
Digo que hay ciertas cosas que son eternas, o que al menos parecen serlo. Digo, que el amor que se siente por una determinada persona puede durar toda la vida, aunque él no esté. Digo que la amistad puede pasar todos los años, aunque tu amiga o amigo no esté a tu lado, pero llegado el momento de, al encontrarte con esa persona, te das cuenta que esos días o meses no significaron mucho.
Es difícil tocar fondo. Cuando todo te sobrepasa el aislamiento puede ser una salida. Quizás es el instante en que tienes que hablar con la almohada y llorar o quedarte en silencio para encontrarse con uno mismo. La soledad no es mala, pero las personas no nacimos para estar solas. O sino, seríamos todos unos ermitaños. Aunque de repente lo único que quieres es correr, dejar todo atrás, que nada te persiga, sentirte libre y único. Esa es una buena forma de limpiarse las malas energías. Cuando hay que retomar el ritmo todo vuelve paulatinamente. No depende de nada ni de nadie, sólo del tiempo.
Ese maldito tiempo. Ojalá las horas pudiesen estirarse como un elástico y que nos alcanzara el tiempo para todo. Yo aprovecho cada segundo de mi vida pensando que es una energía que no puede desperdiciarse. Hay ciertos momentos que no se van a repetir de nuevo. Y eso es inevitable.
Y así como hay causas y azares, también hay tiempos de días claros. La vida continúa y sí, Rocío te doy gracias porque igual seguimos siendo "cómplices" (le pese a quien le pese, le duela a quien le duela)