31.1.06

Teléfono, locura, comida mexicana...

El otro día estábamos demasiado serios a la hora de almuerzo. De vez en cuando nos desconcentramos cuando nuestros ojos se encontraban. Podía sentir su energía. De lejos, de cerca. Necesitaba sentir su respiración cerca mío. Más aún después de la locura de anoche, en que lo volví a sentir con mucha piel. Me molestaba, se reía y como una niña buena aceptaba sus desatinos...hacía como que enojaba, aunque en el fondo sé que manejo mal. Jajajaja, pero al lado de él es inevitable desconcentrarse.
Me dolía mucho la guata, y en el fondo sé que es porque lo nuestro es prohibido. Como una llamada de celular a medianoche, en el que le hablé despacito, en tono dulce, porque sabía que tanto en mí como en él iba subiendo la temperatura. Pucha que lo echo de menos ahora. Me encantaría estar con él haciendo de las nuestras o simplemente mirándolo a los ojos, como hoy a la hora de almuerzo.
Me encantan sus labios, como nunca, y los miraba imaginándome que el tenedor con los tacos eran otra cosa. Sé que él pensaba lo mismo. Es tan fuerte lo nuestro que a veces pienso que lo nuestro no se acabará jamás. Y esté como esté, me da lo mismo, sigue causándome la misma sensación hormonal que la primera vez. Que siempre, que todas las veces que nos juntamos. Creo que el reflujo que me da de repente es por su presencia...y pareciera que a él le cuesta creerlo de sobremanera. Espero que mañana estemos juntos. Sé que Afrodita o Venus, la diosa del amor, nos protege de una manera u otra. Estamos juntos en esto y sé que aunque hoy fue una reunión seria...la mente diría otra cosa. Espero que la lujuria (la eterna hermana lujuria que con su prima tentación llegan a revolotear nuestro vecindario privado)...desde acá te dedico esta canción:
Ay que calor...me gusta tu infierno, me hace sudar
Me hace volver a tí....
Y si volviera a nacer te pediría
Y si pudiera te daría más calor
Me quemas con la punta de tus dedos
Tus manos hacen llagas en mi piel
Me abrazo con tu lengua que hace fuego
Y ahora me hierve no lo ves
Y ya sabes que me tienes cuando quieres
Ya sabes como soy
Ya sabes que me entra a la primera
Como el fuego arde en la hoguera
Ay que calor...
Me gusta tu infierno
Me hace sudar
Me hace volver a tí
Y si volviera a nacer te pediría
Y si pudiera te daría más calor
Me quemas con la punta de tus dedos...
O mejor...lean lo siguiente (Mensaje subliminal a cierto Dulce Veneno)
Lujuria es mi deseo de ti. Son mis pasiones desatadas contigo que te exploran y acarician. Lujuria es cuando seduces mi pensamiento instalándote allí, posesiva de mi mente provocándola simplemente con el compás y el sonido de tu voz.
Es dejarme llevar por tu ritmo que me mueve y me conmueve motivándome a querer más, más y aún más de ti. Lujuria es observarte mover y desear tenerte. Es mirarte dormir y desear despertarte. Es entregarme a ti y a tu sensualidad. Y es el deseo intenso de querer conocerte. Lujuria es observarte beber de aquella copa en la distancia. Es fijar mis ojos en los tuyos mientras juegas, mirándome, a saborear los hielos en tu boca. Es ver tu lengua inquieta deslizándolos en ella y acariciar tus labios como si fueran los míos. Es sentir tu mirada clavada en mí atrapando mi cuerpo en tu deseo. Lujuria es acercarme a ti y tomar tu copa entre mis manos y en ese simple gesto cotidiano detenerme en la suavidad de tu piel hasta que tus dedos se desprenden lentamente de los míos dejándome un vacío de ti que se urge en llenar.
Lujuria es clavar mi mirada en la tuya al pasar rozándote deliberadamente y es sentirla recorrer y acariciar mi cuerpo al alejarme de ti. Y es retornar a tu lado y hacerte sentir mi aire en tu espalda. Es percibir tu entrega y tu deseo contenido. Es recorrer tu cuello desde su base hacia la curva de tus hombros. Es inclinarme y besarte allí. Es hundir mis dedos en tu cabello y acariciarte entera con suavidad sin dejar de besarte.
Lujuria es observar como sigues seduciéndome con el silencio cómplice generado entre tu y yo. Lujuria es locura y pasión desenfrenada. Y es simplemente así, sin introducción ni aviso previo, es el tomarte en mis brazos descontroladamente.
Es recorrerte en caricias impacientes de ti. Y es el buscar de mis labios sedientos de los tuyos. Es indagar en ti profundamente. Es frío (tus labios) y calor (los míos), es lengua, búsqueda y encuentro. Y es apretarte a mí aún más fuerte y no dejarte ir, como si con ese simple acto lograra fusionar tu cuerpo con el mío. Lujuria es observarte dormir. Es escuchar el rítmico sonido de tu respiración y acariciarlo. Es desear ser el suave lino de las sábanas que te recubren y se acomodan libremente alrededor de ti.
Es no poder contener el deseo de tocarte, acariciando tu rostro con la delicada suavidad de mis dedos. Es mojar mis labios e inclinarme hacia ti y humedecer los tuyos. Es desear explorarlos y explorarte. Lujuria es el instante en que me percibes a tu lado. Cuando el aroma de mí te intoxica a ti y tus ojos se asoman lentamente a mi mirada. Y tu, simplemente, me miras. Si, solo me miras leyendo cada pensamiento en mi y sonríes. Y ese gesto y tu mirada hacia las sábanas que cubren la desnudez de tu cuerpo, dibujan en mi la sonrisa cómplice de anticipar lo deseado. Lujuria es tomar el extremo de esa sábana y deslizarla hacia mí. Lenta y suavemente acariciando con su suave roce la completa extensión de tu cuerpo. Es descubrir tus formas varoniles en tu tibia y acogedora espalda. Es plenitud y gozo desmedidos entregados a la pasión desbocada.

27.1.06

Y los recuerdos, recuerdos son...

Quizás una de las cosas que más me gustaría haber hecho en la vida habría sido prolongar un beso que nunca fue...que ciertas situaciones no sucedieron por no haber sucedido ni en el momento ni en el lugar precisos. Nada queda del pasado, sólo lo que registra tu memoria. Y si todas las memorias son distintas, podemos decir que los recuerdos no son iguales para todos. En algún momento de mi vida, esa persona volvía a mis sueños una y otra vez. En algún momento me encontré con esa persona en el metro y agachó la cabeza.
En algún momento me arrepentí de no habérmela jugado más por él. O sea, está claro que los camarones no eran mucho, pero al menos era algo agradable verlo, sentir su sonrisa, su mirada y esa actitud un tanto descarada para con el mundo, especialmente con las minas y con los que eran sus amigos o aquellos que decían serlo, pero más bien parecían sus esclavos o lacayos....aunque suene feo decirlo...aunque hablo de algunos, no de todos, pues hablaban que era un buen chico de todas formas.
Hoy en la mañana se me pasó por la mente la idea de haber despertado con él. Tuve un buen sueño y sentí que debía llegar a la ducha lo antes posible para desperezarme. El agua caliente removió mi espalda y desperté. Su cara fue lo primero que se me pasó por la mente. Aún así, sé que el último día que lo ví, porque sé que aunque nos volvieramos a encontrar no pasaría nada, o muy poco, o nada más allá de esas miradas inocentes....no tengo idea de lo que digo, perfectamente podría decir que me conformaría con pasar una noche con él, o unas horas. Sería entretenido, aunque entiendo que hasta el momento tiene su vida hecha.
Ya nada queda. Más allá de los recuerdos. Y pensar que si habláramos se abriría un mundo de posibilidades imposibles (aunque suene absurdo decirlo)...creo que es mejor dejar las cosas así, y todavía siento que el destino nos tiene una cuenta pendiente. Alguien me dijo que antes que nunca nos volveríamos a encontrar. Creo que las huellas de todos en algún momento se cruzan. Como si fueran estrellas fugaces que caen a la faz de la tierra al mismo tiempo. A la misma velocidad del rayo...a la misma velocidad con la que algún día pinté un cuadro hace cinco o más años que, según supe, lo botaron. Ya nada queda. Definitivamente nada.

26.1.06

Rico e inteligente

Reconozco que hay gente a la que le cae mal. Dicen que es un pesado. Mi mamá comenta que cómo es posible que me guste un saltamontes (por lo flaco y alto)...a mí me da lo mismo...es simplemente irresistible. Amén que tiene un cierto parecido a....

Quiero, si tú quieres

Estos últimos días no he podido recordar los sueños que he tenido. Esto no es malo, porque quiere decir que está todo bien. Todo tranquilo. Todo en stand by. Cada día hay menos gente en Santiago y con los calores de estos días dan más ganas que nunca de escapar. No puedo. Hay mucho que hacer. En vez de eso me conformo con leer el diario todos los días y hacer zapping en la tevé hasta que el segundo piso se enfríe. Es muy difícil dormir con calor. Las sábanas llegan a ser un fastidio. He tratado de dormir en pelota un par de veces pero no puedo. Tengo que usar pijama para poder dormir bien. Si no lo uso me siento destapada. O desnuda, aunque suene obvio. No he tenido tiempo ni para pensar en mí. Nada de nada. Lo único que he hecho es vivir los días mecánicamente, unos tras otros, asumiendo que la rutina ya es parte de mi vida. Me carga la rutina.
He recibido invitaciones para viajar. No las he aceptado. Creo que no corresponde y además la persona que hizo la invitación sabe perfectamente porqué. Aunque diga que tengo que pensarlo. Aunque diga que tengo que ver la posibilidad. Mi respuesta es no y es por dignidad. Hacia mi persona. Además que un buen amigo de él es una posibilidad seria y esto sería como tirar todo por la borda. O sea, que más claro.Mejor no y no nomás.
Me gustaría irme a Cuba en LA semana que voy a tener de vacaciones. Y estoy pensando seriamente en eso. No es chiste, pero hay que evaluar la parte monetaria además de las posibilidades de un relax serio. Prefiero dormir. Necesito dormir. Y estar con mi niño pronto, luego, eso me tiene de las mechas...necesito que me haga cariño, dormir apretaditos un rato (con el calor se ve imposible, pero algo se podrá) uuuufffff....creo que estoy dando jugo en todas partes por eso...pero en este preciso instante estaría feliz con el sólo hecho que se apareciera por acá por la oficina de sorpresa. Pero no, aunque sé que se está acordando de mí....y más encima acá al lado alguien pone canciones de Luismi y eso me pone sentimental....aaaaaaaaaaaaayyyyyyyy!!!!!!!! Digo que no creo en el amor, luego que sí, la verdad es que no entiendo nada. Lo único que quiero es piel. ¡Nada más!