Partido el alto vuelo comienza la locura de mi cerebro....craneando, inventando, creando, imaginando mundos que existen en alguna parte, o quizás no existen en ninguna...quien sabe, sólo mi mente, toma, deja, parte, recibe, reniega, mantiene, contiene, ilumina. El poder de la palabra y los sentidos, de los no sentidos, de los partidos, de los recibidos, de los dejados. Mi palabra. Mi palabra mágica y consecuente.
16.5.10
10.5.10
BOTAS
Echando de menos unas botas café que eran hermosas y destacaban las piernas de mi madre.
Botas lo que no te sirve.
Si te trae malos recuerdos lo botas.
Botas de vaqueros.
Botas de Pretty Woman (botas de chulas).
Botas por el candidato que no te representa.
Botas de niñas. Botas rosadas. Botas de Barbie.
Botas un poema mal escrito, un mal de amor, una mala noticia.
Botas con pantalones, con faldas, con minifaldas.
Botas con chaquetas largas.
Botas en los días de la menstruación.
Botas en la mesa, con los pies arriba.
Botas al suelo, aquello que no te acomoda.
Botas amarillas, emulando a los Peanuts en lluvias de Nueva York.
Botas cortas.
Botas largas.
Botas imaginarias.
Botas cosas imaginarias.
¿Los payasos usan botas? No, las botan.
9.5.10
Oído al revés
Hace tiempo que oigo voces.
Incluso sé que es normal.
Ahora, la diferencia está en que sé a quien pertenece cada voz.
Con nombre, apellido y fecha de nacimiento,
Me preguntan cómo estoy.
Yo les respondo muy bien o muy mal dependiendo del día.
Generalmente suelo decir que está todo perfecto.
6.5.10
Hoy
Yo sabía que tenía que ser así. Yo sabía que hoy iba a ser así. Yo sabía que hoy conocería el límite entre lo perverso y lo dulce. A veces, lo comúnmente asqueroso puede causar placer. Y sentí el placer. Intenso y profundo. Nadie lo entendería. El lo entiende perfectamente. Y sabía que hoy iba a ser así. Por algo las velas invocando el pasado perverso que ambos vivimos hace siglos atrás. El aroma a vainilla impregnándolo todo de dulce. Mezclando lo perverso del acto y lo dulce del aire. El y su presencia transforman mi mundo. Lo hacen de otra dimensión. El es totalmente distinto a mí, pero en el acto, en la esencia de lo perversamente dulce somos iguales.
Entre dos no hay límites. El límite está puesto por las circunstancias de lo dulce. Son circunstancias que vuelven todo un poco perverso. Con él me siento. Libre, perversa y dulce...como soy.
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