10.6.08

La tormenta de los ojos

Hoy me tiritó la pupila después de estar tanto rato en el pc. Llego a casa y quiero estar tranquila viendo la tevé. Pero no, lo que pasa es que con tanto teje y maneje, la vida se me va en la tecnología y eso que intento entender la filosofía de Tao Lao Tsé y no comprendo nada, o muy poco, o quizás su esencia, pero se me olvida luego.
Propiedades del Tao
Tao es una nave sin fondo;
Usado por sí mismo, no se llena con el Mundo
No puede ser cortado, limitado, ocultado o inmovilizado
Sus profundidades están escondidas, ubicuo y eterno
Desconozco de donde proviene
Llegó antes que la Naturaleza.
(Possom, yo creo que el Tao es humano y eterno a la vez)

Tengo insomnio

No puedo dormir hasta que no apague el notebook y desconecte el wi fi.
No hay caso.

9.6.08

Parecido a los círculos

Yo no quería. Nunca quise. Quizás lo hubiese querido en algún momento. No. No era así. Era parecido a las tormentas mentales que se desatan en los pantalones de alguien. No importa si ese alguien es hombre o mujer. Y no hablo de sexo, ya que menciono los pantalones. Me refiero a eso que une la columna vertebral con las extremidades inferiores, que hace que al caminar tomes conciencia de tu espalda y de la proyección de ellas en las piernas, como si fuera un esqueleto tuyo dentro de otro esqueleto. La mantención de algo dentro de otra cosa generalmente se traduce como la continencia de algo en otra más débil o de menor importancia o simplemente porque siempre hay algo que está dentro de otro algo y por ende a veces puede que ese algo no quepa y se vaya a otra parte, como al cerebro, por ejemplo o a la sangre, donde circulará por un mapa más o menos conocido por más o menos gente que fue al colegio y estudió algo del sistema circulatorio o su similar, si es que la sangre se puede parecer a otra cosa. Yo sigo creyendo que la sangre es rara, brota y corre por la piel para provocar cosas. De todo. Cosas. Asco a mí y no tengo idea al resto de la gente.
Pero como estoy hablando en círculos, es decir de adentro hacia afuera en mi caso, recuerdo sentir, hasta ahora, un morbo inconcebible al comer carne cruda. Me encanta comer carne cruda. Me gusta sentir el sabor de la no cocción en mi boca y de como la saliva se une con ella para luego absorber su sabor salvaje. Eso no se compara con nada...ni con nadie. Y es por eso que al hablar en círculos se debe tomar en cuenta el acto de caminar. En diferentes posturas y distintas velocidadades.
Comencé despacio y terminé en el vértigo de mi estómago.

6.6.08

Precisión


En estos días quiero ser Clara, clarividente, la de "La Casa de los Espíritus". En cierta medida lo soy, pero me encantaría ver mi futuro en un espejo, o en una espada, como se lo ven las gitanas, en carpas de tela que brillan de día y de noche. Como el destino. Como mi destino. Como lo que me rodea que es prácticamente invisible.

Pecado capital designado: La Envidia.

No soy envidiosa, pero he deseado cosas que otros tienen.

Sin maldad eso sí.