9.1.08

Sudor

Por cada gota que cae hay una que sube por la piel y se mete en esos poros invisibles que te dejan las huellas de los sueños. Hay sudores que se quedan en las sábanas y que otro podría reconocer por su olor peculiar. Hay huellas mojadas que no se identifican, hay huellas mojadas que se sabe de quien son, pero se evaporan. Hay pieles que no se olvidan. Hay otras que es mejor borrarlas de la existencia. Hay algunas que se llenan de dolor y cicatrices, que luego caen y vuelven a renacer.
Me he imaginado en un árbol de agua, cuyo tronco me sostiene porque es de cristal. Y me dejo mecer. Como un hada, una ninfa de los bosques encantados. Y así, me vuelvo agua y etérea como el sudor, sin olor, sin sabor, con la frescura del viento que me mece. Con la paciencia de mi mente líquida, acompasada, con pasos livianos y en paz. Como la vida misma. Como el verano, como el verde de los árboles en torno a mí. Como mi sombra transparente, que huye y vuelve, dejándome en un aura divina. En mi ensoñación, esa de la que luego despierto para caminar.

8.1.08

El hoyo en la garganta

Como el angel se imaginara que uñas de metal diabólicas rasgan la tierra para carcomerla, una invisible mano de fuego entraba por su garganta y le generaba un hoyo a la altura de la laringe, que le provocaba dolor, mareos y una tos que terminaba con una opresión de cemento en el pecho, la salida de sangre por la boca y la falta de oxígeno en los pulmones sin dejar de acabar el rito de una enfermedad que se prolongaba por días y que sólo se olvidaba a la hora de dormir, aunque a saltos, porque siempre volvía la tos en la cumbre de las pesadillas, en el final de los demonios que se sentaban en el borde de su cama. Y le escupían los pies, para darle asco, destaparse y luego volvérselos a escupir.
(¿Continuará?)

6.1.08

Sopor...

No quiero ir a trabajar...necesito dormir en una hamaca, con playa, silencio, sol y palmeras...¿es mucho pedir?
Parece que sí.
Si me gano el loto renuncio.

5.1.08

2008!!!!


Una foto de Valparaíso, el 31 en la tarde, en el cerro Concepción...bonita forma de vivir el último día del año que recién se fue, para comenzar una nueva etapa, con miras a la vida que se sigue forjando dentro de mi destino, esas horas que pasan, esas cosas que pasan, esas situaciones y personas con las que te encuentras y te hacen feliz, pasar momentos agradables y aprender a quererlos y aceptarlos como son...deseo los mejores parabienes para todos, de todo corazón!!!