15.11.05

Alma

Pierde la transparencia de los ojos y sumérgete en la oscuridad, que se apoderará de tu conciencia para liberar la verdad que ocultas dentro de tu cerebro. Los sueños hablan más que tu boca. Los sueños son el escape de la monotonía. Sueña, vuélvete fantasma y tu alma te lo agradecerá.

Mil ojos de colores

Quisiera por un minuto cerrar los ojos y soñar. Simplemente eso. Soñar que como dulce de algodón a la orilla de una playa con arenas blancas. Llevo un vestido blanco y estoy sin zapatos. Hace calor, pero la brisa es fresca. El agua me llama a nadar pero me conformo con sentir la frescura del viento. Hay una parte de la playa que tiene olas enormes de color calipso, con bordes blancos y espumosos, como un vestido de organza. No hay nadie. Ni siquiera me acompaña un perro. Pero mejor estoy así, me siento bien, me siento liviana. Mi cuerpo se levanta y comienzo a volar, salgo de la tierra y mis pies se despegan de ella, alzo mis brazos y sigo el rumbo del aire. Todo se hace pequeño. Todo se ve minúsculo y me siento la reina de las estrellas. Hay un sol que es abstraído por el horizonte. Me siento más pequeña aún ante esa bola de fuego. Y así, pequeña, me vuelvo ente desconocido dentro de una caja de vidrio...con miles de ojos desconocidos que me observan.

14.11.05

Feliz, feliz, feliz!!!!!

Puede ser ridículo o livianamente light pero pa mí es importante...¡me gané dos entradas para el concierto de Luis Miguel! y OBVIO que voy a ir...es OBVIO...creo que él es el amor de mi vida...siempre lo será, siempre siempre...me encanta y cuando esté ahí la emoción será enorme...ojalá hubiera un Luis Miguel presente en mi vida...sería terriblemente, elefantásticamente feliz. Aunque mi vida ha cambiado en este último tiempo mantengo esa tendencia a idolatrarlo, como muchas otras mujeres. Sé que hay harta gente que lo odia, pero me da lo mismo, ¡en gustos no hay nada escrito!

11.11.05

Súper Ocho

Ni siquiera con una cámara fotográfica se puede cambiar lo que el ojo ve...es cosa de saber lo que los ciegos sienten cuando palpan una fotografía, cuando con sus dedos captan nada a pesar de una gran imagen que puede contar una gran historia...más bien son apologías, pero no tienen nada de falso...es cosa de mirar los ojos del otro por más cinco segundos sin pestañear...si pestañea o cambia la cara es porque hay provocación, o sea, ¡nada que ver con los ciegos!
Y aunque digamos que no podemos ver, debajo de las sábanas es más fácil ver la realidad. Cierra los ojos, súbete las sábanas más arriba y luego ábrelos. Sólo te verás tú y una inmensidad blanca que te cubre.